viernes, 6 de marzo de 2015

Salar de Uyuni y Amazonas, máximos exponentes de Bolivia en ITB

El famoso salar de Uyuni y la selva amazónica se convirtieron en los máximos exponentes de Bolivia en la mayor feria de turismo del mundo, la ITB de Berlín, donde participa por primera vez.

La delegación boliviana quiere acercar al turista europeo todo un mundo de posibilidades en el país: desde navegar por un río en medio de una de las junglas más ricas del mundo en flora y fauna en un hotel flotante, un "flotel", hasta ver delfines rosados, caimanes y pirañas o visitar una comunidad nativa. Todo ello en un mismo país.

Salar de Uyuni y Amazonas, máximos exponentes de Bolivia en ITB
"Queremos demostrar que Bolivia no es precisamente un país andino: somos un 70 por ciento selva y solo el resto son Andes", dice animada Patricia San Pablo, Coordinadora de Mercados Internacionales del Ministerio de Culturas y Turismo de Bolivia, en conversación con dpa.

Es la primera vez que su país participa en la ITB dentro de un plan que se inició en 2013. "La idea es hacer del turismo una actividad importante para Bolivia. Países vecinos tienen grandes ingresos por ello y con menos atracciones que nosotros", detalla San Pablo.

Y lo hacen con mucha ambición como refleja el stand que tiene Bolivia en la ITB, donde unos 25 operadores privados y estatales cierran negocios con agencias europeas, mientras se sirve singani, un fino destilado, a los asistentes.

Bolivia quiere ante todo convencer a los turistas de que es un país con selva amazónica, algo que queda patente en el tucán que aparece en su logo. "No solo somos el Lago Titicaca o indígenas en las balsas", insiste San Pablo.

Entre las ofertas en la selva boliviana destacan el Parque Nacional Madidi, al norte de La Paz -que limita con las reservas naturales peruanas Tambopata y Bahuaja Sonene-, las zonas de Trinidad y las distintas reservas cercanas a la ciudad de Santa Cruz, la segunda ciudad más importante de Bolivia por detrás de La Paz, su capital.

No obstante, el destino insignia de Bolivia no se ubica en la selva, sino en la sierra: el salar de Uyuni. Este tesoro del país que preside Evo Morales mantiene el flujo turístico todo el año.

"En otros países las temporadas bajas de turismo coinciden con las lluvias, pero en Bolivia no es así. Entre noviembre y marzo, que es cuando llueve, es la mejor época para visitar el salar de Uyuni", explica San Pablo. "Es entonces cuando en Uyuni se forman unos espejos de agua sorprendentes y genera unos efectos únicos", detalla.

Para esta primera campaña turística en la ITB de su historia Bolivia ha invertido alrededor de 20 millones de dólares (18,4 millones de euros). "Todo va enfocado a desarrollar un turismo sostenible y promoverlo tanto en Bolivia como en el extranjero, queremos que los beneficios del turismo llegue a todos", remarca San Pablo.

Agrega que si bien Bolivia también abre las puertas a los proyectos VIP o de lujo, lo que se busca es ser un ejemplo y referencia "en el turismo sostenible y también en el turismo vivencial", aquel en el que el viajero trata directamente con los habitantes del lugar. "Ese es nuestro objetivo final", enfatiza Patricia San Pablo.

El Comercio


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